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El dramaturgo británico Harold Pinter, premiado hoy con el Nobel de literatura, se ha expresado en diversas ocasiones durante los últimos años sobre el teatro y la política, sus dos grandes pasiones.
He aquí algunas opiniones extraídas de una recopilación de declaraciones procedentes de distintas fuentes e incluidas en el libro de Mark Batty `About Pinter: the playwright & the work`, publicado este mismo año por la editorial `Faber and Faber`.
Preguntado el 18 de octubre de 1988 por el diario `The Independent` sobre los peligros del teatro político, tras publicar `One for the Road`, `Mountain Language` y `Party Time`, Harold Pinter responde:`El problema es que uno sabe adónde va a llegar antes de comenzar. Una obra es esencialmente un viaje de descubrimiento, y si uno lo sabe ya todo antes de empezar el viaje, se corre el peligro de que la obra resulte redundante`.
A una pregunta del diario francés `Le Figaro` (19 de marzo de 1998) sobre cuáles consideraba grandes obras políticas, Pinter contesta:`Coroliano`, de Shakespeare, `Madre Coraje`, de Brecht, y tal vez la más hermosa de todas, `El Jardín de los Cerezos`, de Chéjov.Chéjov, sin intención propagandística alguna, explica el fin de un mundo, la desaparición de una sociedad. Es muy hermosa, sutil y profunda.
En sus declaraciones a `The Independent`, anteriormente citadas, Pinter habla de su método de escribir teatro:`Lo más grande de escribir obras es que no se piensa. Lo expreso de modo un poco simplista, pero la realidad es que para escribir lo que se llama literatura imaginativa, ha que hay que dar rienda suelta a algo, hay que liberar la imaginación. Si uno reflexiona demasiado, la inhibe, por el contrario`.
`Hay una tensión entre ser creativo -es decir, no pensar- y vivir la vida de un ciudadano, en la que uno tiene que pensar. A veces puede ser agotador`.
De la publicación `Theatre at Work` (1967):`El teatro es para mí la escritura más difícil, la más desnuda.Uno está muy limitado. He trabajado también para el cine, pero por alguna razón no me ha resultado fácil hallar satisfacción con una idea original para una película`.
`La televisión y el cine son más sencillos que el teatro: si uno se cansa de una escena, basta dejarla y pasar a la siguiente. (-...)`Yo no soy un escritor muy inventivo en el sentido de saber utilizar los mecanismos técnicos como hacen otros autores..Fijémonos en Brecht. No soy capaz de utilizar la escena como él, no tengo ese tipo de imaginación. Así es que estoy atascado con unos personajes que están bien sentados, bien de pie, tienen que entrar o salir por una puerta, pero eso es todo lo que pueden hacer`.
Sobre el guión basado en `En busca del tiempo pedido`, de Proust, que escribió para el cineasta Joseph Losey pero que nunca llegó a realizarse, Pinter declara a `Village Voice` el 11 de diciembre de 1977:`El problema fue con los encargados de financiarlo. Parece que estuvimos en algunos momentos muy cerca de una solución, pero demostró ser insuperable. Creo que se debe sobre todo porque es una película muy larga. (..) Habría durado tres horas y medio`.
`One for the Road` fue la primera obra realmente `airada` que escribió Pinter.
A preguntas de Nicholas Hern sobre los motivos para escribirla, Pinter contesta en 1985 (`A Play and ist Politic`, One for the Road`:`Me preocupan desde hace años, y cada vez más, dos cosas. Una es el hecho de la tortura, la tortura oficial, que suscriben tantos Gobiernos. Y la otra es la situación nuclear. Llevo varios años de miembro del Comité para el Desarme Nuclear y he sido muy activo de una forma u otra`.
Pinter ha sido un frecuente crítico de la OTAN . En un texto publicado en el libro `Dueños del Universo: La Cruzada de la OTAN en los Balcanes`, editado por Tariq Ali (editorial Verso, 2000), Pinter escribe:`La acción de la OTAN en Serbia no tiene nada que ver con la suerte de los albaneses del Kosovo, sino que es una nueva afirmación flagrante y brutal del poderío estadounidense. El bombardeo (contra Serbia) no fue sólo una acción en desafío al derecho internacional y de burla a las Naciones Unidas, sino que era totalmente innecesaria`.
`Creo que Estados Unidos, tantas veces descritos, casi siempre por ellos mismos, como el bastión de la democracia, la libertad y los valores cristianos (...) son de hecho y han sido desde hace mucho tiempo una fuerza profundamente peligrosa y agresiva, violadora del derecho internacional e indiferente a la suerte de millones de personas que sufren sus acciones (..).